Es habitual en entornos de desarrollo personal y espiritualidad encontrar expresiones del tipo “expandir tu conciencia”, “estados elevados de conciencia”, “personas dormidas”, etc.

Aquellos que emplean este tipo de expresiones se ven a sí mismos “despiertos” o con más conciencia, cosa que implica obviamente considerar a los demás “dormidos”, “menos conscientes” o cualquier otra expresión que sirva para reforzar la idea de una jerarquía en la que siempre hay individuos que se sitúan por encima o por delante de otros.

Esto se da desde la inocencia y la mejor de las intenciones. Es la concepción inevitable desde la identificación con un yo separado (un ego) que por definición divide, jerarquiza e inventa procesos y técnicas de evolución y desarrollo.

Es la visión lógica y razonable desde la idea “soy una persona en proceso de evolución”, o su alternativa presuntamente más espiritual, “soy una conciencia en proceso de evolución”. Ambas son creencias que sostenemos inocentemente porque nunca las hemos contrastado con la experiencia directa, real e inmediata de SER.

Para poner fin a este malentendido y a toda la frustración y sufrimiento que genera, es fundamental detenernos a examinar, desde una auto-observación directa no contaminada por creencias y conceptos, lo que damos por sentado sobre nosotros mismos.

Es necesario examinar desde la propia experiencia, de forma directa y sin concesiones, cuestiones como:

¿Es cierto que tu experiencia se está dando desde la perspectiva de un sujeto limitado, incompleto y separado del todo?

¿Es cierto que tu conciencia pasa por distintos estados, o son los distintos estados los que se suceden dentro de la inalterable y siempre presente conciencia que eres?

¿Es verdad que no puedes reconocer la plenitud y la paz que eres en este momento porque todavía no has hecho X proceso o no has alcanzado X estado?

No es posible encontrar la respuesta a estas cuestiones en creencias, opiniones o procesos mentales. La respuesta se encuentra aquí en este momento, de forma inmediata y evidente si prestas atención con una mirada limpia de ideas preconcebidas. Está totalmente disponible para cualquier persona, sin importar su “currículum espiritual”, la cantidad de desarrollo personal realizado o el tamaño de su colección particular de “estados elevados” y “experiencias especiales”.

¿Cómo podría ser de otra manera? ¿Cómo podría la conciencia, el todo que eres, estar más en otra parte o ser más en otro momento?

¿Cómo podría la conciencia que contiene y es la totalidad de todas tus experiencias ser algo que alcanzas después de alguna experiencia en particular?

¿Cómo una técnica o proceso podría proporcionarte o darte acceso a lo que eres, a lo que siempre has sido?

Detente por un momento y siente lo que esencialmente eres… El centro de tu experiencia. Esto que es plenamente consciente de este momento… Conciencia siempre presente aquí y ahora, que contiene todos los estados, ideas y sensaciones que pueda haber, que nunca se ha desarrollado, que nunca se ha expandido o contraído, que nunca se ha visto afectada por ninguna experiencia, que no tiene edad ni puede mejorar.

Esto es aquello a lo que realmente haces referencia cuando dices “YO SOY”.

Eres (todos somos) siempre la absoluta plenitud consciente de este momento y de todos los momentos.

Nunca nadie ha estado más lejos o más cerca de SER ESTO.

Nunca nadie ha sido más o menos que ESTO.

ERES. PLENAMENTE. AHORA.

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