Cada nueva promoción que recibes, cada nuevo curso, cada método de abundancia, cada nuevo vídeo de crecimiento personal, explícita o implícitamente contiene el mismo mensaje: “te falta algo”.

Una industria multimillonaria, la del desarrollo personal y la pseudo-espiritualidad, está construida alrededor de tu sensación de carencia. Una sensación que, inocentemente o no, la propia industria se encarga de promover y reforzar.

Más éxito, más dinero, más clientes, más responsabilidad, más comprensión, más insights, más conexión, más conciencia, más…

La sensación de carencia que se supone que vas a remediar con todo eso es en realidad un efecto colateral de pasar por alto tu verdadero ser. Por eso tu sensación de vacío nunca ha desaparecido por mucho tiempo con nada que hayas obtenido o desarrollado.

No necesitas adquirir nada para sentirte bien porque tú, conciencia plena, el todo, no careces de nada.

¿Quieres dejar de sentir que te falta algo? ¿Quieres llenar ese vacío que siempre te empuja a seguir buscando?

Únicamente tu (re)encuentro con la absoluta plenitud de lo que eres va a poner fin a la recurrente sensación de carencia que en vano has tratado de remediar.

Tómate unas vacaciones del constante proceso de adquisición y desarrollo y empieza a explorar tu experiencia esencial de ser. Descubrirás que aquello que todos los métodos y procesos prometen darte ha estado siempre aquí, en ti, totalmente disponible ahora y siempre.

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